Martes 07 Julio 2015
El septuagenario y la menor habían puesto una olla al fuego durante la noche, se quedaron dormidos e inhalaron monóxido de carbono Jorge FONSECA FRIJOLES (2)Costó caro a una familia del barrio de Ixticpan, en el municipio de Teziutlán, el dejar encendida la olla de los frijoles durante la noche. El agua se consumió y después los frijoles comenzaron a quemarse, el humo invadió la habitación que ocupaban un anciano de 70 años de edad y su nieta de 11. El septuagenario falleció en el lugar de los hechos, pero la pequeña, gracias a la intervención de los colonos, logró salvar la vida. Lo anterior ocurrió el pasado fin de semana, cuando uno de los vecinos del anciano y su nieta se percató que olía a quemado, por ello buscó de dónde provenía el hedor, así logró llegar hasta la casa en cuestión. Tocó la puerta en repetidas ocasiones para alertar a los moradores, pero no tuvo respuesta, por ello tuvo que avisar al número de emergencias 066. Personal de Protección Civil y de la Policía Municipal acudió hasta el lugar. Los elementos forzaron las puertas e ingresaron al lugar, así encontraron al hombre de avanzada edad sin vida, no obstante, su nieta aún tenía signos vitales, por ello los paramédicos la auxiliaron y le colocaron un respirador con oxígeno para después trasladarla a un nosocomio y que fuera atendida. El hoy occiso respondía al nombre de Raúl Miramontes, y su nieta se llama Alicia, de 11 años. Durante las diligencias del levantamiento de cadáver, el personal de la Policía Ministerial corroboró que todo se debió a que en la estufa dejaron encendida una olla exprés con frijoles. El agua que contenía se evaporó y después los frijoles se quemaron. Como los moradores de la casa se habían quedado dormidos no se percataron de lo que ocurría, por ello el anciano murió por intoxicación de monóxido de carbono.