Viernes 01 Julio 2016

El miércoles, como el resto de la semana, bomberos del estado continuaron la búsqueda del pequeño Reyes C, de 10 años de edad, quien la noche del sábado fue arrastrado por la corriente del río Matlapalapa, en el municipio Domingo Arenas.

Desde entonces el pequeño ha sido buscado por pobladores y autoridades de Protección Civil del estado, así como bomberos, en las orillas del río mencionado, hasta seguir donde el afluente toma el nombre de Rabanillo, el cual desemboca en el Atoyac.

Desde el sábado por la noche, pese a la intensa búsqueda, los rescatistas no han podido localizar el cadáver de Reyes.

El miércoles la labor comenzó a la altura del puente de México, en la ciudad de Puebla. Una cuadrilla de bomberos recorrió la orilla del río desde ese sitio, con el objetivo de llegar hasta la presa de La Carmelita, al sur de la ciudad.

Mientras, otro grupo de bomberos y elementos de Protección Civil del estado estuvo en la mencionada presa inspeccionando las orillas y entre la basura para tratar de localizar al menor.

El accidente

El sábado por la noche, el pequeño Reyes y su hermano de 15 años salieron de un rosario en la comunidad de Xahua, donde vive su familia. Como el río había crecido los niños se vieron atraídos a la orilla para lanzar piedras al agua y ver el espectáculo de la corriente.

El hermano mayor de Reyes indicó a las autoridades que vio cómo el pequeño jugaba con una vara y golpeaba el agua. De pronto lo escuchó gritar; para entonces ya era arrastrado por la corriente.

 Lo siguió con la vista y corrió por la orilla, pensó que en un puente cercano lo podría rescatar, hasta ese momento el infante iba flote, pero al pasar por la estructura el agua llegaba casi a nivel y Reyes fue sumergido.

A partir de ese momento no lo volvió a ver. El joven de 15 años, aunque era de noche, siguió corriendo por la ribera con la esperanza de ver a su hermano, pero esto no ocurrió. Así llegó hasta Zacatepec, en Juan C Bonilla.

Por esa razón los primeros reportes indicaban que los dos niños habían sido arrastrados por el río, pero en realidad el hermano mayor nunca cayó al agua, sólo trataba de salvar a su consanguíneo.

Desde entonces la familia no ha podido localizar el cadáver de Reyes. Confían en que los vulcanos hallen el cuerpo para darle cristiana sepultura.