La tarde del viernes fue sepultada Sandra Nava Flores, la mujer asesinada frente a su hijo por su exesposo el miércoles, en calles de la tercera sección de San Ramón. Los familiares piden a la Fiscalía General del Estado (FGE) celeridad en las investigaciones para dar con el homicida, pues ayer les indicaron que no hay orden de aprehensión contra el presunto responsable. El miércoles, alrededor de las 6:35 horas, en la esquina que conforman las calles Margarita y Nardos, se cometió el homicidio de Sandra, de 36 años, quien dejó dos huérfanos, un niño de 12 años y otro de 9. Llevaba a la escuela a su hijo de 12 cuando su exesposo, de nombre Eliseo T -expolicía del estado, adscrito al municipio durante la mayor parte de su trayectoria- se acercó a ella y la privó de la vida de dos balazos. El menor confirmó a las autoridades que el asesino era su padre. Familiares de la asesinada dijeron estar confundidos con la información que recibieron de las autoridades. Aseguran que el día del homicidio, por la tarde, les indicaron que habían detenido a Eliseo, pero después que se trataba de otra persona, por ello debieron dejarla ir. Desde entonces la información sobre las investigaciones ha sido a cuentagotas. Por si fuera poco, algo que les causó incertidumbre fue el hecho de que la actual pareja de Sandra acudiera a la FGE el viernes para pedir informes y le indicaran que "no existe orden de aprehensión contra Eliseo". Esto causó desconcierto entre la familia directa de Sandra, quienes piden a la fiscalía que agilice los trámites para hacer justicia. Sandra se dedicaba a las labores domésticas para ganar dinero y sacar adelante a sus hijos, quienes ahora dependen de sus familiares. Trece años de terror Sandra Nava vivió 13 años de violencia al lado de Eliseo, quien la mantenía subyugada a base de violencia, al grado de no permitirle ver a sus familiares directos ni hablar por teléfono con ellos. Todo duró hasta hace al menos ocho meses, cuando Sandra lo abandonó y comenzó a vivir con quien era su actual pareja. Francisco, hermano de Sandra, comentó que Eliseo, el presunto homicida, era muy violento con su consanguínea. Además de golpearla en repetidas ocasiones, amenazaba con matarla a ella y toda su familia si hablaba de la violencia que sufría. "En una ocasión le dijo que si ella hablaba la iba a matar a ella y después a toda su familia, que iba a hacer una masacre". Las amenazas se vuelven más preocupantes tomando en consideración que hasta el año pasado se desempeñaba como policía preventivo. Sandra denunció a Eliseo por violencia familiar en cuatro ocasiones, en una de ellas fue golpeada hasta quedar inconsciente. Pese a haber tenido el valor de acudir a las autoridades ministeriales, éstas no actuaron en consecuencia y el sujeto consiguió matar a su víctima.
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