Miércoles 19 Octubre 2016

La necropsia de ley corroboró que el hombre asesinado por su hermano en la colonia San José Los Cerritos pereció estrangulado. Primero su carnal menor lo tundió a golpes y ya tendido en el suelo lo asfixió; ambos estaban bajo los efectos de solventes.

Tras la necropsia de ley se confirmó que Mario Cabrera Hernández, de 32 años de edad, fue golpeado a puñetazos y estrangulado a manos de su hermano Jesús, de 20 años, quien apenas hace tres semanas había salido de la cárcel tras estar cuatro años recluido por asaltar a un taxista.

El fratricidio ocurrió en el domicilio marcado con el número 913 de la avenida de El Conde, en San José Los Cerritos, en la junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacán. En un primer momento se dijo que Mario fue asesinado a puñaladas, pero la necropsia reveló que no fue así; Jesús lo golpeó y estranguló.

Trascendió que los hermanos se estaban moneando -inhalando solventes- y una vez drogados comenzaron a recordar el pasado, pero no se trataba de bellos recuerdos, sino de memorias propias de una familia disfuncional.

Recordaron cuando Mario le sacó el ojo derecho a Jesús, durante la infancia; desde entonces presenta un problema de visión. Además, Mario le decía a su hermano que sus papás nunca lo quisieron.

Todos estos comentarios avivaron la violencia entre los consanguíneos. Lo anterior lo dieron a conocer fuentes extraoficiales, indicando que eso dijo a las autoridades policiales.

Así Jesús atacó a Mario y acabó con su vida. El hombre no huyó, permaneció en el lugar y se entregó a la Policía Estatal para confesar su crimen. Quedó a disposición del Ministerio Público; se espera que quede vinculado a proceso y en los próximos meses se le dicte sentencia.