Sábado 05 Noviembre 2016

Pobladores de Santa Clara Ocoyucan desarmaron y retuvieron durante más de dos horas a tres agentes de la Policía Ministerial. Los empleados de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizaban indagatorias sobre la detención de un falso empleado de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ocurrida un día antes.

Los pobladores se percataron de que un hombre tomaba fotos a distancia de la casa donde los falsos empleados de CFE habían extorsionado a los moradores. No dudaron en reunirse e increpar a quien de inmediato se dijo agente estatal de investigación y explicó lo que realizaba.

No obstante, el empleado de la FGE no portaba gafete ni nada que lo identificara como funcionario público, por ello fue desarmado; también lo empujaron y mantuvieron retenido. El ministerial llamó por teléfono a sus compañeros para que acudieran al lugar y la gente quedara tranquila.

Una multitud se reunió en torno al ministerial, después llegaron dos de sus compañeros, una mujer y su jefe inmediato, comandante del área de Flagrancias, pero también fueron retenidos y desarmados.

Esto hizo que se diera la alerta en la fiscalía y se generara una gran movilización de patrullas ministeriales, que se vio desde varios puntos de la ciudad; todas se dirigieron a Ocoyucan. Allí los jefes inmediatos llegaron e identificaron a los agentes retenidos.

Los pobladores exigieron a las autoridades de ese municipio reforzar la seguridad y les hicieron firmar un documento donde se comprometen a brindarla a las personas de la calle Hidalgo, esquina con Puebla, donde estaba reunida toda la gente.

Una vez que las autoridades municipales se comprometieron y cuando los mandos de la Agencia Estatal de Investigación reconocieron como sus agentes a los tres retenidos, éstos fueron liberados y las armas devueltas.

Así el convoy de patrullas ministeriales salió de la comunidad, retirándose "sin ninguna otra novedad". Agentes ministeriales informaron que sus tres compañeros retenidos estaban bien, que no fueron golpeados, que sólo recibieron algunos empellones, pero nada que les causara un daño físico.

Sobre lo ocurrido, una vecina señaló que todo comenzó porque el policía no se identificó plenamente, por ello la gente desconfió, ya que están hartos de la inseguridad. Aseguró que los pobladores se mantuvieron tranquilos.

Sin embargo, la mujer recalcó que como vecinos están unidos y se han organizado para actuar ante la delincuencia, por ello no descartó que en caso de sorprender a algún delincuente hagan justicia por propia cuenta.