Viernes 25 Noviembre 2016

Un posible ajuste de cuentas entre bandas rivales de huachicoleros sería la principal línea de investigación que sigue la Fiscalía General del Estado, para esclarecer la doble ejecución que se registró el miércoles en la noche en el municipio de Palmar de Bravo; las víctimas ya fueron identificadas.

Se trató de dos vecinos de Cañada Morelos, que viajaban a bordo de una camioneta Nissan Frontier, color negro, con placas de circulación SL-63-242 del estado de Puebla, la cual presentaba impactos de bala en la carrocería, aunque hasta el momento, se desconoce cuántas detonaciones hicieron los responsables.

De la información recabada por El Popular, diario imparcial de Puebla, se sabe que el 911 recibió varios reportes por parte de vecinos de la junta auxiliar de Cuacnopalan, sobre disparos que se hicieron en la vía pública; las llamadas de auxilio comenzaron a las 20:35 horas.

Elementos de la Policía Municipal, Estatal y personal del arco de seguridad de la demarcación, acudieron a la calle 6 Norte esquina con 2 Oriente, en pleno Centro del lugar, donde se encontraron los cuerpos de dos hombres.

La gente que allí estaba reunida en principio intentó llevarse los cuerpos, pretendían impedir que la policía se acercara y que la Fiscalía General del Estado llevara a cabo las necropsias de ley, pero no lo lograron.

Para las 21:20 horas, arribó el representante social de Tecamachalco y peritos de la FGE, y minutos antes de la medianoche, se trasladaron los cuerpos a la morgue, para la necropsia de ley. El traslado se hizo en una carroza propiedad de una empresa funeraria de la región.

Las víctimas fueron identificadas como Ernesto Sánchez Vázquez, de 37 años de edad, y Cristo Rey Reyes, de 28 años, ambos con domicilio en la población de San Isidro Tezuapan, perteneciente al municipio de Cañada Morelos.

Los occisos viajaban a bordo de una camioneta Nissan Frontier de color negro, con placas de circulación SL 632-42 del estado de Puebla. Según la consulta en Plataforma México, los datos de la unidad no arrojaron algún reporte.

Trascendió que les dispararon y después sacaron sus cuerpos y los arrastraron cerca de cinco metros, dejándolos casi encimados. Antes de irse los delincuentes les habrían dado el tiro de gracia.

No se ha dado a conocer información sobre cómo fue el ataque o cuántos sicarios lo perpetraron. Tampoco se dio a conocer el calibre de las armas utilizadas.

Trascendió que dentro de la Nissan en que viajaban los hoy occisos, las autoridades, durante el levantamiento de los indicios, hallaron 20 cajas de brandi de la marca Torres. Esto último, junto con el hecho de que los hoy finados son de Tuzuapan, hace pensar a las autoridades investigadoras que posiblemente estaban vinculados con los recientes robos al tren de Ferrosur.