Aunque en diversas ocasiones sus padres le habían pedido que volviera a su tierra natal, Durango, Minerva Calderón Hernández siempre se negó, prefirió quedarse en Puebla, en el domicilio que rentaba, el número 45 de la calle 14 del fraccionamiento San José Vista Hermosa, en Puebla capital, al cual había llegado hace poco. Minerva, de 28 años, abogada de profesión, alta, delgada, de cabello largo y reservada, no tardó en llamar la atención de José Rodrigo V (pese a que él es casado), cuando ambos estudiaban en el campus Puebla de la Universidad Iberoamericana. Sin embargo, José Rodrigo es recordado por sus conocidos con una personalidad contraria a la de Minerva. "Inestable y propenso a la violencia, a quien le gusta armar pleito a la menor provocación". La tarde del martes 21 de marzo unos gritos de mujer recorrieron la calle 14 de San José Vista Hermosa. Se trató de Minerva, quien recibía más de 70 puñaladas en pecho, abdomen y espalda al interior de su domicilio; también fue estrangulada. El principal sospechoso: José Rodrigo, sobre quien pesa ya una orden de aprehensión y que se presume intentó abusar de la joven. Momentos después llegaron policías, realizaron las diligencias correspondientes e iniciaron la carpeta de investigación 4297/2017 de la Zona Centro. En el sitio no encontraron el arma homicida, al parecer un cuchillo, pero tenían algo más… las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona. José RodrigoEl principal sospechoso del feminicidio de Minerva es José Rodrigo, hijo de unos reconocidos médicos de un hospital de la zona de Angelópolis. Siempre ha tenido sobrepeso y a decir de sus conocidos, quienes pidieron la gracia del anonimato, es "un junior hijo de papi" que "no la armó en el Tec -Tecnológico de Monterrey-" y por ello tuvo que ir estudiar a la Ibero. Desde la secundaria, dijeron, Rodrigo daba muestras de ser un "hijo de papi". "En el Instituto México -donde cursó secundaria y parte de la preparatoria- lo corrieron porque desmadró a patadas el auto de un profesor. Y en la secundaria a uno de sus compañeros le rompió la rodilla cuando se le aventó encima", señalaron los informantes. Lo recuerdan como mal estudiante, a quien sólo le iba bien en materias fáciles. Entró a estudiar al Tec pero "no la hizo" y desde el primer semestre se salió. Los conocidos del prófugo de la justicia afirman que incluso durante un tiempo fue alcohólico, hasta que lo internaron en una clínica de rehabilitación y dejó de tomar, aunque aseguran también consumía drogas y cuando iba de fiesta casi siempre terminaba a golpes en los antros. "Sus amigos son de la misma calaña, siempre que iban de fiesta terminaban armando bronca, todos ellos son 'hijos de papi'. "Él y sus amigos están muy locos, son de los que se agarran a chingadazos en bares, de los que hacen fiestas y rola de todo. Son como 15 personas que siempre estaban juntas, son iguales todos… unos enfermos", informaron. Según la información recopilada, Rodrigo no sólo era malo en la escuela, también para los negocios: "su papi le puso un restaurante y lo quebró". Además, aunque en redes sociales se ostenta como amante de los caballos y perros, incluso como criador de perros con pedigrí, sus conocidos afirman que le pegaba a sus mascotas. El seguimientoUn par de días después del asesinato, los padres de Minerva reclamaron el cadáver para trasladarlo a su natal Durango, donde se le daría sepultura. Por su parte, la Fiscalía General del Estado (FGE) cateó y aseguró dos domicilios vinculados con José Rodrigo, en el fraccionamiento Estrellas del Sur y Geo Villas Santa Clara, donde se aseguran diversos indicios que fueron puestos a disposición del juez de control. Se trata de ropa con manchas hemáticas, 1 arma punzocortante y 1 Jetta que se presume utilizó para huir, pues en las grabaciones de las cámaras de seguridad se aprecia al responsable caminando y abordando dicha unidad tras cometer el feminicidio.
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