Martes 02 Mayo 2017

Hoy será sepultado Érick Ernesto Bolio López, de 23 años de edad, el joven que murió durante un asalto a la ruta 27A, en la cual viajaba como pasajero. Sus seres queridos informaron que no se resistió al atraco, sino que se paró a defender a una mujer con bebé en brazos, que era agredida por los maleantes.

El sábado alrededor de las 22 horas, seis delincuentes armados atracaron la unidad 7 de la ruta mencionada, en inmediaciones del bulevar 5 de Mayo y 32 Poniente.

Durante el atraco dispararon en tres ocasiones contra Bolio López; una bala dio en la cabeza, otra en el pecho y una más en el cuello; su muerte fue casi instantánea.

Érick Ernesto era egresado de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades (ECSH); el 7 de abril presentó su examen profesional, por ello sólo estaba en espera de su título y cedula profesional. Laboraba como operador y productor en la Ciudad de México, indicaron algunos amigos.

Según relataron, el sábado Érick acudió a ver a su novia Jéssica y después de despedirse de ella abordó la mencionada ruta. En ese momento les escribió a su novia y a su mamá, para decirles que ya estaba en el transporte y se dirigía a su casa.

Sin embargo, dieron las 23 horas y Érick no llegó a su casa, por ello su mamá se preocupó y al comenzar a preguntar en la base de la ruta, se enteró de que una de las unidades había sido asaltada y había una persona muerta.

Así llegó hasta el bulevar 5 de Mayo y la 32 Poniente. Al entrevistarse con las autoridades supo que la víctima mortal era su hijo.

Algunos testigos le comentaron a la familia que los seis delincuentes despojaron a los pasajeros de sus pertenencias y Érick no opuso resistencia, pero cuando vio que los maleantes agredían a una mujer con un bebé en brazos, intervino para defenderla y fue cuando le dispararon.

Los delincuentes, instantes después, escaparon. Cuando las asistencias prehospitalarias llegaron ya no había nada que hacer por el joven, así que tocó a los agentes estatales de investigación realizar las diligencias del levantamiento de cadáver.

El joven fue velado en Velatorios El Ángel, ubicados en la esquina de la 11 Norte y 46 Poniente, donde se dieron cita familiares y amigos para despedirlo. Érick era hijo único.