Lunes 20 Noviembre 2017

Los asesinatos con violencia contra las mujeres no cesan en Puebla. Este lunes fue hallado el cuerpo sin vida de una mujer en Cuautlancigo, a quien le quitaron la piel de la cabeza y el rostro, además de presentar vacías las cavidades oculares. Pero no sólo eso, en el último día del puente largo, mientras miles de poblanos aprovechaban el último día de descanso, en la barranca Acotzingo, en terrenos de San Miguel Canoa fue hallado el cadáver de un joven de 18 años, quien podría haber sido violado. 

FEMINICIDO 92

El domingo por la noche, en el municipio de Cuautlancingo, se habría registrado el feminicidio número 92 en Puebla, tras el hallazgo del cuerpo de una fémina que fue depositado en bolsas para basura y abandonado en una barranquilla. La Fiscalía General del Estado no había proporcionado información oficial sobre este hecho que consternó a los vecinos del referido municipio, donde se ha vuelto constante el hallazgo de cadáveres.

La carpeta de investigación que inició personal de la Zona Centro, con apoyo de agentes ministeriales de San Pedro Cholula, quedó interpuesta por el delito de feminicidio, pero no hay más pistas porque la víctima permanece registrada como desconocida. (Lee la nota completa)

 

ERA DROGADICTO

También el lunes, encontraron muerto a un hombre de 18 años de edad, el cual estaba desaparecido desde el pasado día sábado. Fue localizado en la barranca Acotzingo, en terrenos de San Miguel Canoa. Fue asesinado y su cadáver lo dejaron encobijado en el lugar antes señalado, se presume que murió a causa de lesiones causadas con arma blanca.

El occiso fue identificado como Gregorio Marcelo A. G., de 18 años. Fuentes extraoficiales indicaron que el joven homosexual era adicto a las drogas y presumen que pudo haber reñido con otras personas del lugar, probablemente también adictas y eso pudo desencadenar el homicidio.

Fue este lunes alrededor de las 11:00 horas cuando fue localizado el cuerpo del ahora occiso, estaba en un recodo de una barranca, encobijado. Según las fuentes policiales tenía una herida en la cabeza, para ser más precisos, un orificio, pero se desconocía si se trataba de un impacto de bala, de un golpe o de la lesión de un objeto punzopenetrante.

También presentaba lesiones, cortes, con arma blanca en el rostro y otras partes del cuerpo. Y las fuentes consultadas indicaron que sería necesario descartar por medio de la necropsia una posible violación, ya que indicaron había cosas que hacían presumir ese supuesto.

Personal de la Policía Municipal resguardó el sitio y ministeriales de la Décima Comandancia de Investigación de Homicidios realizó las diligencias del levantamiento del cadáver iniciando las investigaciones del caso. Se presume que los responsables del crimen podrían ser de la misma comunidad pero hasta el momento sus identidades se desconocen, se espera que se pueda dar con su paradero para que se les finquen responsabilidades.