Jueves 30 Noviembre 2017

El conductor del Camaro, el cual planeó y fingió su secuestro para sacar dinero a la familia de su esposa no pisará prisión debido a que las leyes sólo prevén en esos casos un castigo consistente en 200 a 700 horas de trabajo a la comunidad. De tal forma, Jorge Hernández no pisará prisión.

Lo anterior lo dio a conocer en entrevista Fernando Rosales Solís, titular de la Fiscalía de Secuestros y Delitos de Alto Impacto (Fisdai).

 

 "La Ley General para Prevenir y Sancionar el Secuestro habla de que si tú finges tu secuestro te da de 200 a 700 jornadas de trabajo. Esto es, no amerita pena privativa de libertad sino servicios a la comunidad", dijo.

 

Complementando su respuesta el titular de la FISDAI agregó: "Se encuentra la investigación abierta y por supuesto que terminará con la contradicción que la propia víctima narra en su entrevista y será inmediatamente puesto a disposición de la autoridad jurisdiccional, la investigación. Y físicamente él se encuentra en libertad toda vez que el delito no amerita pena privativa de la libertad".

Sin embargo fue claro en mencionar que en estos casos aquellos que ayudan pueden hacerse acreedores a una sanción que va de 4 a 16 años de prisión. En el caso del Camaro precisó que no hay información que involucre a terceras personas pero precisó que el caso aún está en etapa de investigación.

Por otro lado, el presidente de la Comisión de Seguridad, Mario Rincón González, consideró que se le diera prisión por seis años.

 

"Se movieron un sin número de elementos del estado, del municipio, de fuerza policial resguardando la comandancia de Amozoc porque se pensaba que era un secuestro, un grupo armado, (…) la cantidad de recursos que se tiraron a la basura y en ese momento se estaban cometiendo otros delitos en la región. Por supuesto que es un delito, tengo entendido que hasta seis años de cárcel puede llegar a condenarse a esta persona", dijo.

 

El diputado del Partido Acción Nacional (PAN) señaló que ya se está analizando si el infractor será acreedor a una sanción, pero en ese caso, se aplicaría con todo el peso de la ley, ya que no se pueden pasar por alto las acciones que distraigan las actividades de los cuerpos de seguridad.