Miércoles 13 Diciembre 2017

El homicidio de Iván Rodolfo Flores Ramírez, de 37 años de edad, ocurrido en el edificio de la esquina ubicada en la 49 Ponente y Prolongación de la 11 Sur, dio un giro en cuanto a las investigaciones. La línea más sólida indica como fondo un ajuste de cuentas entre narcovendedores.

Lo anterior es así porque en el departamento donde fue asesinado, en el segundo piso del edificio marcado con el 1116 de la 49 Poniente, en Prados Agua Azul, las autoridades encontraron cerca de 1 kilo de polvo blanco con las características propias de la cocaína y cerca de medio kilo de hierba verde, presunta marihuana.

Este hallazgo descalifica las primeras versiones que señalaban como posible móvil del asesinato un conflicto pasional de quien se desempeñaba como secretario particular del delegado en Puebla de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Alberto Jiménez Merino.

Fuentes cercanas confirmaron lo que en la edición pasada se había adelantado, que los dos sicarios que perpetraron el crimen actuaron como profesionales y que llegaron de forma directa a matar a su objetivo.

Las indagatorias a cargo de la Fiscalía General del Estado (FGE) avanzan en el rumbo de un ajuste de cuentas entre narcovendedores. Se siguen haciendo los análisis de las cámaras de seguridad y continúan indagando sobre la identidad de los homicidas para dar con sus identidades.