La violencia en la zona de Huejotzingo cobró la vida de un pequeño de apenas tres años, una bala perdida cayó en su casa de láminas y le dio en la cabeza. El pequeño estuvo internado desde el pasado 14 de abril en el Hospital del Niño Poblano y pereció el lunes por la tarde. En entrevista con medios informativos, sus familiares indicaron que el pequeño Daniel Romero se encontraba en el interior de su domicilio en Santa Ana Xalmimilulco el pasado sábado. Eran las 9 de la mañana cuando la familia se alistaba para desayunar y estaban arreglando a los pequeños. De pronto escucharon un fuerte sonido en las láminas, la mamá de Daniel pensó que se trataba de una piedra y salió a asomarse para saber quién la había lanzado, pero no se percató de nada. Inmediatamente escucharon cómo Daniel comenzaba a llorar muy fuerte y quejarse del dolor, lo vieron sangrar en la cabeza y después desmayarse. Una bala perdida había caído en las láminas de su casa y después pegó en la pequeña cabeza del niño.
Los padres preocupados llevaron al pequeño con un médico local y después lo llevaron hasta el Hospital del Niño Poblano. En el nosocomio especializado en la atención a niños estuvo recibiendo la atención necesaria pero el lunes por la tarde Daniel pereció y personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) efectuó las diligencias del levantamiento del cuerpo. El pequeño cuerpo de Daniel Romero arribó a su domicilio la tarde de este martes donde sus padres y seres queridos le brindan un sentido adiós. En un altar de flores y globos blancos, también colocaron su pequeño carrito rojo con el cual le gustaba jugar a Daniel, quien será sepultado este miércoles.
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