Viernes 11 Mayo 2018

Muchas personas, en su mayoría amigos, y en menor medida familiares lejanos, se dieron cita este 11 de mayo para conformar el cortejo que acompañó a Lolita y su hijo Toño al panteón municipal donde está su última morada. Grandes muestras de cariño expresaron los amigos de los ahora occisos. Entre lágrimas, porras y aplausos les dijeron adiós, pero lo que más se escuchó fueron los gritos de "JUSTICIA", exigiendo a las autoridades la pronta captura del homicida.

Este sepelio tuvo algo especial, diferente a los demás, pues no estuvo a cargo de familiares que se vieran obligados a cargar con los gastos porque así lo marcan los cánones. En este caso, las exequias fueron el resultado del gran cariño que Dolores Ávila Rodríguez y José Antonio Sánchez Ávila, de 65 y 35 años respectivamente, sembraron durante años entre los habitantes de Amalucan y cosecharon en esta ocasión.

Amigos, vecinos, compañeros de sus respectivos trabajos, así como familiares lejanos, se organizaron y cooperaron para hacer el velorio con todo lo que ello implica, la misa de cuerpo presente realizada este viernes por la mañana y la inhumación de los cuerpos en el Panteón Municipal, pero ahí no terminó todo, los vecinos organizaron una comida para todos los que acudieron a las exequias.

"¿Ves esto, toda esta gente? No son familiares, todos son amigos. ¡Ves cómo les lloran! Eso es porque eran buenas personas, chambeadores. Si hubieran sido malas te aseguro que no recibirían todo este amor. Por eso no se vale lo que les hizo ese cabrón. Por eso exigimos JUSTICIA, que lo capturen y pague por lo que hizo", dijo uno de los vecinos a este diario.

Durante el sepelio se escucharon porras, aplausos, palabras cariñosas de los recuerdos que dejaron Lolita y Toño, como los llamaban sus vecinos. Pero lo que más se escuchó fueron los gritos de exigencia de "JUSTICIA".

Otro de los vecinos dijo a este diario que el exmilitar que mató a Lolita y Toño, les había ofrecido 5 mil pesos para que le permitieran construir encima de su casa. Ellos se negaron, pero no se cerraron por completo, le propusieron al exmilitar que elevara la suma a 12 mil pesos y que le permitirían hacer la construcción, pero éste no aceptó.

Después de eso ambas partes fueron a mediación en donde no se solucionó el problema. Después tuvieron un juicio civil el cual ganaron Dolores y Antonio. Luego de ese revés el exmilitar los encontró el pasado miércoles alrededor de las 22:30 horas y los mató frente a su domicilio de la calle Tejocote en el Infonavit Amalucan.

 

Amalucan, tierra sin ley

Varios vecinos en voz de Rosendo Rosas expresaron su preocupación por el incremento de diversos delitos en Amalucan, como lo es el robo a transeúnte, robo a casa habitación, robo de autopartes, asaltos a mano armada.

Rosendo dijo haber sido víctima de la delincuencia, haber acudido a denunciar, pero los delincuentes amenazaron de muerte a su familia y tuvo que desistir de proceder contra los maleantes.

Ante esta situación que considera muy grave, pide la intervención de las autoridades policiales para que refuercen la seguridad en la zona y a las autoridades investigadoras que hagan un mejor trabajo para que los delincuentes, cuando sean capturados no quedan fácilmente en libertad.