La Procuraduría General de la República (PGR), por medio de un Ministerio Público federal y peritos, con el resguardo de un gran número de elementos de la Policía Federal procedentes de otros estados del país, realizaron diversos cateos en inmuebles de la junta auxiliar de Santa María Xonacatepec, en la capital poblana. Las investigaciones federales permitieron ubicar varios inmuebles de esa demarcación, donde al parecer se almacenaba y distribuía gas LP ilícito por medio de pipas. Ante la peligrosidad de los grupos delictivos que operan en la zona, las autoridades federales no escatimaron en reforzar la seguridad. Decenas de uniformados montaron un cerco de seguridad para responder cualquier ataque, eso les permitió que las diligencias se realizaran sin ningún contratiempo. Fue alrededor de las 11 horas cuando los vecinos de esa demarcación reportaron la llegada de la policía. En calle Malinche, entre Volcán de Zitácuaro y calle Bugambilias, catearon una bodega de alrededor de mil metros cuadrados, en cuyo interior se encontraron algunas pipas al parecer utilizadas para el trasiego de gas LP. Un poco más adelante, sobre la misma calle Malinche, se revisó otro inmueble al aire libre, donde se observaban al menos tres pipas con los logotipos de la empresa Flama Gas, así como otros vehículos. También se pudo verificar que otro cateo era efectuado en un edificio de la calle Guadalupe Victoria y Cuitláhuac, a poca distancia de la presidencia de Xonacatepec. Autoridades federales no han dado a conocer los resultados de estas acciones, por ello no se tenía confirmada la cifra exacta de inmuebles y predios cateados, ni el número de vehículos y cantidad de hidrocarburo asegurados, tampoco si hubo personas detenidas y qué cargos se les imputan. Los antecedentesMúltiples reportes ciudadanos, desde hace meses, han señalado que aquella junta auxiliar estaba plagada de personas y lugares dedicados a la venta de gas LP robado al gasoducto de Petróleos Mexicanos (Pemex). Se indicó que en diversos domicilios, bodegas e incluso algunos establecimientos que fungen como talleres, a determinadas horas del día, en particular por la madrugada y la noche, se veían llegar pipas y vehículos a cargar combustible, en lugares que además carecen de los estándares mínimos de seguridad. Esta actividad ha provocado balaceras, incendios de pipas e incluso algunas explosiones, que son reportadas por los vecinos pero que los delincuentes, al parecer en complicidad con algunas autoridades, logran esconder. Esta ilícita actividad también ya ha cobrado la vida de dos hombres. El 23 de mayo dos individuos estaban limpiando el interior de dos pipas utilizadas para el trasiego de gas, al no contar con la experiencia ni con el equipo adecuado, murieron intoxicados. Aquella ocasión las autoridades clausuraron el lugar para realizar las investigaciones necesarias y se desconoce cuál es el avance de las mismas. Hasta 300 pipas piratasEn días pasados, Octavio Pérez Salazar, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado, informó en un medio radiofónico que en Puebla se estima que hay al menos unas 300 pipas pirata y que al menos el 15 por ciento del gas que se comercializa en Puebla es de procedencia ilícita, lo que significa ganancias para estos grupos de la delincuencia organizada de 400 millones de pesos mensuales. Otro dato alarmante revelado por Pérez Salazar fue que del 2012 a la fecha el robo de gas LP creció mil por ciento. En aquella ocasión Octavio Pérez hizo el llamado a la ciudadanía a utilizar la aplicación Amigas, la cual fue creada y es administrada por la Comisión Reguladora de Energía, en ella se puede consultar el precio del combustible en cada empresa y consultar si la pipa que les surte el gas está regulada de forma legal o es pirata.
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