Petróleos Mexicanos (Pemex) informó por medio de un comunicado oficial que desde el primer momento que se tuvo conocimiento del incendio en el gasoducto Cactus-Guadalajara, en Acajete, se atendió la situación. Sin embargo, para evitar riesgos se decidió que el combustible debía consumirse hasta agotarse, por ello la flama permanecía hasta el jueves por la tarde. El incendio comenzó alrededor de las 2:30 horas del miércoles en San Jerónimo Ocotitlán, cuando una toma clandestina se salió de control a huachicoleros que estaban robando gas LP. Los vecinos refirieron haber escuchado una explosión y después vieron la noche iluminarse a causa de la intensa flama. Algunos abandonaron sus casas, aunque autoridades indicaron que no corrían riesgo. Desde un inicio Pemex Logística, así como autoridades municipales y estatales, controlaron la situación. Lo anterior implicó dejar que la llama siguiera consumiendo el combustible de manera controlada, esto después de cerrar el gasoducto de forma paulatina. Ayer Pemex informó que el ducto ya se encuentra cerrado y que "Logística trabaja en la instalación de implementos que permitan desviar el flujo de gas y con ello reducir de manera paulatina el incendio, y cancelar la toma clandestina que originó el siniestro. "Después de la conclusión de estos trabajos se podrá extinguir en su totalidad el fuego derivado de la toma clandestina". |