Martes 24 Julio 2018

El hombre que mató a sus hijos en el hotel Corintios de San Pedro Cholula, tenía antecedentes de violencia, esa habría sido una de las razones de la separación con su esposa, hace dos años.

Se presume que ya tenía todo planeado, pues en su domicilio en la Ciudad de México habría dejado varios recados póstumos antes de venir a Puebla a ver a sus hijos.

Tras la separación de su esposa, Raymundo Z, de 59 años, acudía los fines de semana a visitar a sus hijos. Se los llevaba con él todo el día y por la tarde los devolvía con su mamá.

Sin embargo, el sábado pasaron las 18 horas y Raymundo no regresó con los niños, por ello la mamá se preocupó y le llamó, pero no contestó. Fuentes extraoficiales indicaron la fémina acudió a la fiscalía a reportar el hecho, pero la ignoraron, pues le dijeron que no corrían peligro, pues estaba con su padre.

Ante esta situación la madre se comunicó con familiares de su expareja, quienes le indicaron que había dejado recados póstumos en su domicilio. Raymundo, quien era profesor de danza, pedía que borraran sus redes sociales y que rescataran algunas fotografías de su celular.

La mamá de los niños recordó los hoteles donde los niños le dijeron que Raymundo se iba a hospedar. Así visitó dos inmuebles, uno de ellos el Corintios, y en él escuchó que en una de las recámaras la televisión estaba encendida, por ello ordenó que abrieran la puerta y así encontró a los niños tendidos en la cama.

Poco después las autoridades encontraron el cuerpo de Raymundo ahorcado en un poste de telefonía.

En la habitación con los niños dejó un recado póstumo donde intentaba culpar a su exesposa, pero el matrimonio ya llevaba dos años separado. Además, fuentes policiales indicaron que existían antecedentes de violencia familiar por parte del hoy occiso.

Las necropsias aplicadas a los cuerpos de los menores precisaron que no murieron asfixiados con almohadas, sino que fueron estrangulados, al parecer con las propias manos de su padre. Los cuerpos de Mariana y Emiliano, de 9 y 6 años, fueron entregados a su mamá la noche del lunes.