Lunes 03 Diciembre 2018

En medio de un colorido cortejo fúnebre, lleno de tradiciones, fueron sepultados los dos hermanos que fueron asesinados durante un sangriento asalto a casa habitación el pasado viernes por la madrugada en San Miguel Canoa, Puebla.

Familiares, amigos y miembros de la comunidad, se dieron cita alrededor de las 13:00 horas de este lunes para sepultar a los hermanos Fernando Patricio Marcial y Erón Noé, ambos de apellidos Pérez Arce, de 23 y 30 años, respectivamente.

Flores blancas y rojas eran las que vestían los arreglos florales, el rojo porque el mayor de los hermanos era casado, y blancas porque el otro era soltero. Además, lucieron mucho los arreglos de carrizo, con flores, los cuales eran llevados por mujeres y hombres en gran número, además de las tradicionales coronas, cruces y ramos florales.

El cortejo fue acompañado por música de mariachi, y mientras avanzaban se lanzaban cohetes al aire, los cuales sonaban estruendosos y señalaban el avanzar de la procesión que acompañaba los féretros de los dos hermanos.

Los cuerpos recibieron misa en la iglesia de Canoa y después fueron llevados al campo santo donde fueron inhumados y donde descansarán por la eternidad.

El doble homicidio

Como se informó en este diario, el pasado viernes por la madrugada, un comando armado, con los rostros cubiertos con capuchas y portando armas largas de grueso calibre, ingresó al domicilio de la familia que se dedica al ramo de la construcción.

Sometió a todos los integrantes y les exigieron que entregaran el dinero. Lograron llevarse 3 millones 400 mil pesos, pero los bandidos, no conformes con el dinero, abrieron fuego en contra de los dos hermanos y los privaron de la vida. A uno de ellos le dieron 19 balazos, al otro 6.

Ante este atroz crimen, la familia exige a las autoridades el esclarecimiento del mismo y la captura de los ladrones y homicidas.

Cabe señalar que en reacción el pueblo de Canoa, se reunió ese mismo día por la noche y acordaron la formación de la Policía Comunitaria, esto ante la falta de vigilancia policial.