Miércoles 20 Febrero 2019

Un ingeniero de 27 años, fue asesinado con ráfagas de arma de fuego de grueso calibre la noche del martes en la carretera federal Puebla-Tehuacán a la altura de la comunidad de San Jerónimo Ocotitlán, en el municipio de Acajete; su acompañante resultó lesionado.

Hay dos versiones sobre el probable móvil de este crimen, la primera señala que se trató de un posible intento de robo de vehículo; la segunda línea de investigación señala que probablemente se trate de una ejecución directa.

El hombre asesinado fue identificado como José Arturo Salazar Pérez, de 27 años, quien laboraba en la empresa Asgabry Proyectos S.A. de C.V. De hecho, al ser asesinado, el hombre viajaba a bordo de un vehículo Jetta, color blanco, con logotipos de dicha empresa.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 22:10 horas del martes. De acuerdo con testigos dos hombres a bordo de un Jetta, color blanco, con logotipo de la empresa ASGABRY Proyectos, eran perseguidos por dos camionetas, una Expedition, color blanco, y una Explorer, color rojo. La empresa mencionada lamentó este hecho y exigió el pronto esclarecimiento del caso.

La persecución era en dirección Tepeaca a Puebla. Al llegar al OXXO de la entrada de Santa María Nenetzintla, los del Jetta dieron vuelta en U, y aceleraron con dirección a Tepeaca. En ese momento comenzaron las ráfagas de armas de fuego.

Varias balas impactaron al conductor quien falleció de forma instantánea, mientras que los responsables escaparon.

Vecinos se acercaron para tratar de auxiliar al hombre, pero éste estaba inmóvil por lo que dieron aviso a las corporaciones de emergencia, que arribaron solo para confirmar el deceso.

El vehículo recibió alrededor de 30 impactos de bala, la mayoría en el parabrisas, aunque también la ventana del conductor fue destruida por las balas y el cadáver quedó en el asiento del conductor.

Puedes leer: Muere niño tras ser baleado en la carretera federal Puebla-Tehuacán

Foto: Especial

Elementos de la Policía Municipal y Estatal resguardaron el área dando aviso a personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) cuyos elementos recolectaron decenas de indicios balísticos y efectuaron las pesquisas.

Las diligencias de levantamiento de cadáver finalizaron durante la madrugada de este miércoles y no se ha precisado el móvil del asesinato.

Estos hechos violentos son cada vez más frecuentes en Acajete, el municipio que se ha convertido en una tierra sin ley ni orden, pues tiene policías de mentiritas, sin patrullas, sin armas y sin chalecos antibalas. Por si fuera poco, el edil Roberto Ramírez Cervantes depidió a la mitad de los policías de su municipio.