24 Febrero 2019

Sentido pésame dieron familiares, amigos, y organizadores de las cuadrillas de huehues a Norberto Salazar Ramírez, de 65 años, quien fue asesinado a balazos el pasado viernes en el taller El Gran Escape de la colonia Diez de Mayo, en la ciudad de Puebla. Sus familiares afirman que tuvo la mala suerte de ir a recoger su automóvil al taller justo cuando ocurrió el ataque de los hombres armados. Cabe recordar que un trabajador de ese lugar, de 32 años, también pereció en esos violentos acontecimientos.

Norberto Salazar, era muy conocido en aquella colonia, pues es uno de los organizadores de las cuadrillas de huehues. Por eso muchas personas acudieron a su velorio y a su entierro en el panteón Jardín, el cual se llevó a cabo la tarde de este domingo.

El ahora occiso era pensionado de la Volkswagen, tenía tres hijos mayores, todos de ocupación profesores. Era conocido como un hombre de respeto, por lo que las investigaciones apuntan a que tuvo la mala suerte de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.

El pasado viernes alrededor de las 12:30 horas, Norberto llegó al taller de Carril de la Rosa esquina con calle Beisbol para recoger su carro que previamente había llevado a reparar. El hombre llevaba 5 mil pesos en efectivo para pagar las reparaciones, dinero que no aparece, la familia señala que algunos de los policías que lo revisaron debieron tomar el dinero.

Cabe recordar que el día señalado, a la hora mencionada, llegaron hombres en una Jeep, Patriot, color blanco, dos de ellos descendieron e ingresaron al taller, en donde abrieron fuego. Mataron Norberto Salazar Ramírez y a Roberto Cruz Avelino, de 32 años, este último trabajador del lugar.

El posible móvil

Aunque no hay versiones policiales a cerca del móvil del doble asesinato, fuentes ciudadanas indicaron que probablemente los responsables sean miembros de la delincuencia organizada que operan en la zona cobrando derecho de piso – extorsionando a comerciantes y empresarios – de lo cual hay registros desde hace varios meses.

Las fuentes ciudadanas, apuntan que el propietario del taller probablemente se negó a cumplir las exigencias de los delincuentes y que por ello habrían ido a sembrar terror a su negocio.

Las autoridades no han emitido ningún dato a cerca de las investigaciones iniciales y sus avances.