Martes 07 Mayo 2019

El pequeño Santiago Calixto, de 9 años, quien murió el sábado por la noche en Santa María Xixitla, en San Pedro Cholula, al ser alcanzado por una bala perdida, fue sepultado este martes en el panteón de la Magdalena en esa misma comunidad.

La bala perdida acabó con la vida del pequeño, también con sus sueños de ser soldado y de comprar una casa grande y un carro para sus padres: para eso estaba trabajando.

"Era un niño muy bueno, siempre cuidaba de sus hermanos pequeños (el bebé Axel y Diego de 6 años). Era buen estudiante siempre iba gustoso a la escuela y transmitía su alegría. Se daba a querer", indicó María Teresa Fernández Ruiz, quien fue su maestra en tercero de kínder Blandina Torres de Marín, además ser su vecina. El menor actualmente cursaba el tercer año de primeria.

Este martes alrededor de las 11:30 horas, el cortejo fúnebre salió de la funeraria donde era velado el pequeño. Lo acompañaban familiares, amigos, maestros y compañeros de la escuela. Antes de dirigirse al campo santo llegaron a la iglesia de Santa María Xixitla, en donde recibió misa de cuerpo presente.

Con música, flores y globos blancos, el cortejo fúnebre fue acompañado al panteón de la Magdalena en San Pedro Cholula, en donde finalmente fue sepultado.

Familiares y amigos exigen a las autoridades una pronta investigación para dar con los responsables y que agoten todas las líneas de investigación posibles, porque señalan que no creen la versión de la Fiscalía General del Estado (FGE) que fue una bala perdida la que mató al niño.

Cabe señalar que la versión policial señala que posiblemente una bala disparada al aire desde una calle cercana fue la que al caer impactó y mató al niño.