Alfredo Aquiles Colimero Arellano, de aproximadamente 65 años de edad, fue asesinado de dos tiros en la colonia Anzures, de la capital poblana. Los dos presuntos responsables y el conductor de un taxi fueron asegurados por policías municipales y estatales, gracias al apoyo de vecinos. Las autoridades investigan un ataque directo, secuestro o asalto a cuentahabiente, como móvil del crimen. De acuerdo con testigos, un automóvil Mercedes Benz C250 gris, con placas TYB2446 de Puebla, viajaba sobre la calle 39 Oriente, con la víctima y los dos delincuentes que lo llevaban privado de su libertad. A la altura de la calle 10 B Sur el automovilista bajó de su unidad para intentar escapar pero fue perseguido por los sujetos que intentaron regresarlo al auto. El hombre fue obligado a conducir por la 39 Oriente, con sentido oriente-poniente, y al llegar a la altura de la 10 B Sur, hizo una maniobra con la que logró bajar del coche. Alfredo, quien llevaba una mariconera, corrió pidiendo ayuda y estuvo a punto de subirse a otro vehículo donde viajaba una familia, pero en ese momento uno de los hombres sacó un arma de fuego, por lo que el automovilista que pretendía ayudarlo desistió y siguió de largo. La víctima se agachó para evitar que lo hirieran y avanzó hasta el camellón central. Los maleantes intentaron cargarlo para volver a subirlo al Mercedes Benz, pero el hombre se resistió. Logró llegar hasta los carriles de dirección poniente-oriente de la 39 Oriente y allí, a sangre fría, uno de los dos hombres que forcejearon con él le disparó. Puedes leer: Noche de accidentes viales en PueblaTras matar al hombre, los dos homicidas escaparon a pie por la 10B Sur, llegaron hasta la 31 Oriente, en donde abordaron un vehículo tipo taxi, cuyo conductor presumiblemente ya los esperaba. Una versión señala que los sujetos le robaron 38 mil pesos, pues previamente había acudido a una institución bancaria y posteriormente los sujetos escaparon corriendo sobre la calle 10 B Sur, por lo que testigos pidieron el apoyo de una patrulla que pasaba en la zona. Otro testigo siguió a los asesinos a distancia mientras brindaba detalles a los agentes que lo perseguían, y lograron detenerlos en la avenida Juan de Palafox y Mendoza, a la altura de la calle 24 Norte-Sur, cerca del Parque Ecológico. Técnicos en urgencias médicas del Grupo Relámpagos de Protección Civil Municipal y de la Cruz Roja corroboraron el deceso de la víctima. La zona fue acordonada por las autoridades, quienes realizaron las diligencias para el levantamiento de cadáver. Peritos y personal de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios efectuaron entrevistas con testigos, recolección de indicios y las pesquisas de ley. El ahora occiso era vecino de la colonia Concepción Las Cruz Zavaleta. Era propietario de la empresa Almacenaje y Distribución SA de CV, ubicada en el parque industrial Puebla 2000. Los sospechososLas primeras investigaciones señalan que el autor material del homicidio es un hombre que se identificó como Martín R, de 38 años de edad, quien tiene su domicilio en la colonia San Ramón en la ciudad de Puebla. Con la información que realizó uno de los testigos del asesinato, la Policía Municipal, Policía Estatal y Ministerial, montaron un operativo que les permitió acorralar y capturar a los homicidas, a quienes les encontraron un arma de fuego tipo revólver calibre 38. Los delincuentes, se habían cambiados parte de sus ropas, pero los testigos los identificaron claramente. La carpeta de investigación iniciada por este delito es la 240/2019/UIEHOM. El penoso reconocimiento del cadáver lo realizó la esposa de la víctima y otros familiares que llegaron al lugar al enterarse de la desgracia. Los tres detenidos son: Martín, de 38 años; Jairo, de 58 años; y, Moisés, de 20 años. A quienes se les aseguró un Hyundai i10, tipo taxi y la pistola antes descrita. De acuerdo con reportes de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSSPTM) se presume que Martín y Moisés son originarios de Veracruz. El móvilHasta el cierre de esta edición no se había precisado el móvil del crimen, pero la hipótesis de robo fue desestimada. Entre otras posibilidades, fuentes policiales se inclinan a pensar fue una probable privación ilegal de la libertad, o incluso un secuestro para arrebatarle la vida posteriormente, pero las cosas se les salieron de control a los maleantes. Las investigaciones de este caso están a cargo del personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) de la Unidad Especializada en Investigación de Homicidios. |