La detención de Gerardo N, expresidente municipal de Cuautempan, fue calificada como ilegal por su esposa, Cristal Ramírez Cárcamo, quien afirmó que su aprehensión se realizó a pesar de que el exedil contaba con suspensiones de amparo vigentes De acuerdo con el testimonio escrito a mano y difundido por Ramírez Cárcamo, los hechos ocurrieron la noche del 3 de febrero de 2026, cuando su pareja se encontraba en un domicilio ubicado en el estado de Tlaxcala. Cuatro elementos de la Policía del estado de Puebla ingresaron al inmueble y procedieron a detenerlo, aunque se les informó y mostró la documentación correspondiente. Tras el aseguramiento, su esposo fue incomunicado durante varias horas y posteriormente se les informó que se encontraba en la Fiscalía de Tlaxcala. Ramírez Cárcamo indicó que, al acudir a dicha sede, fueron recibidos por el inspector Zamora, quien confirmó la existencia de los amparos y que legalmente no podía ser detenido. No obstante, indicó que el funcionario tenía ordenes directas sobre su aseguramiento. El texto indica que el hombre recibió una llamada de una persona que se identificó como fiscal Rubén, adscrito a la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC), quien le habría instruido no soltar a Gerardo Cortés Caballero por orden directa de la titular de la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE), Idamis Pastor Betancourt. Te puede interesar: Detienen en Tlaxcala a exalcalde de Cuautempan, estaba prófugo desde 2025 Ante la imposibilidad legal de ponerlo a disposición por parte de autoridades tlaxcaltecas, el traslado fue realizado por policías poblanos. El exedil fue llevado primero a Zacatlán, donde no fue recibido, y posteriormente al Centro de Reinserción Social (Cereso) de Huauchinango. Cortés Caballero permaneció en dicho penal alrededor de cuatro horas sin poder ser ingresado por falta de oficios u orden vigente. Finalmente, quedó recluido el 4 de febrero, a las 6:23 horas. En el relato se indicó que ese mismo día se celebró la audiencia inicial, en la cual el Ministerio Público Edmundo Sevilla sostuvo que la detención se realizó en cumplimiento de una orden de aprehensión, bajo el argumento de que el imputado no estaba notificado. Ramírez Cárcamo reiteró que existen suspensiones vigentes y la cancelación de dicha orden, y señaló que el juez Víctor Silva Saviñón, al resolver la medida cautelar, afirmó no tener conocimiento de ningún amparo, pese a que —dijo— existe una notificación de audiencia incidental con fecha 19 de febrero de 2026. La detención fue resultado de un operativo conjunto entre la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala, la Guardia Nacional y autoridades poblanas, realizado en la colonia Mirasol de Tlacomulco, alrededor de las 20:50 horas del martes 3 de febrero. La FGE mantenía una búsqueda activa en su contra, al señalar que el exalcalde permanecía prófugo desde mayo de 2025, tras emitirse una orden de aprehensión por presuntos delitos del fuero común y federal. Previo a su salida del cargo, Gerardo Cortés Caballero solicitó licencia como presidente municipal por un periodo de 20 a 30 días, argumentando motivos de salud, la cual fue aprobada en sesión ordinaria de cabildo. Versiones periodísticas indican que otros integrantes de su familia también promovieron amparos, debido a que laboran dentro del Ayuntamiento de Cuautempan y podrían ser sujetos a investigaciones. |