José María N. fue declarado culpable de la desaparición de Paulina Camargo Limón en la audiencia de alegatos finales del juicio oral celebrado en el Centro de Justicia Penal de Puebla. Tras más de 16 horas de audiencia, familiares de la joven dieron a conocer lo determinado por autoridades del Tribunal de Enjuiciamiento del Poder Judicial de Puebla. También puedes leer: Familia de Paulina Camargo exige celeridad en proceso legal contra “Chema” Asimismo, informaron que fueron convocados a la audiencia de individualización de pena para el próximo 17 de julio a las 13 horas, en donde se espera que se le fije la pena máxima, que es de 50 años.
Por la mañana, Rocío Limón, mamá de Paulina, colocó distintas lonas en las rejas del Centro de Justicia Penal con la fotografía de su hija. Posteriormente, fue respaldada por la batucada feminista de la colectiva El Taller. En entrevista con medios, mencionó que, a partir de la desaparición de Paulina, comenzaron una doble lucha, siendo la primera de ellas la búsqueda de justicia. Agregó que la otra batalla emprendida por ella y su familia tiene que ver con dar con el paradero de la joven, que estaba embarazada cuando fue vista por última ocasión en una plaza de la capital poblana. Rocío Limón también reiteró su deseo de que nadie más en el estado y el territorio mexicano atraviese o enfrente una situación como la suya, aunque admitió que es un tema complejo por el nivel de violencia y desapariciones que hay en el país.
El juicio oral por la desaparición de Paulina Camargo Limón comenzó a mediados de febrero de este año, es decir, tuvo una duración de cinco meses. En su desarollo, se desahogaron más de 40 datos de prueba y se entrevistó a los progenitores de la joven, quienes llevan más de una década exigiendo justicia para su hija. Fue en 2016 cuando José María N. fue detenido por proporcionar información falsa a las autoridades. Después, en febrero de 2019, fue sentenciado a 16 años de prisión por los delitos de homicidio simple intencional y aborto en agravio de Paulina Camargo, pero aproximadamente cinco años después fue absuelto de dichos delitos por un juez federal, quien echó para abajo distintas pruebas bajo el argumento de que sin la localización de un cuerpo no se podía acreditar su culpabilidad. |