Luego de una serie de atrasos judiciales, marcados por amparos y fallas técnicas, y tras casi 20 años de proceso, la periodista Lydia Cacho Ribeiro confrontó por primera vez al exgobernador de Puebla Mario Marín Torres, a quien responsabilizó de su detención ilegal y tortura. Durante la audiencia de alegatos finales del proceso penal, realizada a distancia, el exmandatario Mario Marín negó que existan pruebas firmes en su contra. Por su parte, su defensa argumentó que las agresiones mencionadas en los audios filtrados no estaban dirigidas a la también defensora de derechos humanos. Te puede interesar: Lydia Cacho enfrenta nueva audiencia contra Mario Marín por tortura El careo se realizó este jueves. Marín Torres compareció desde el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, El Altiplano, donde leyó los argumentos de su defensa y negó haber ordenado la detención y tortura de la periodista. Sostuvo que no existen pruebas materiales suficientes para declararlo culpable. La diligencia se desarrolló ante María José Pech Sáenz, titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Quintana Roo, con sede en Cancún, donde el Ministerio Público, la representación legal de Cacho y la defensa del exgobernador presentaron sus argumentos finales. Al pedirle que no volteara el rostro y le sostuviera la mirada a través de la pantalla, Cacho Ribeiro solicitó una sentencia condenatoria, la aplicación de la pena máxima y la reparación del daño, incluida una disculpa pública para ella y para todo el estado de Puebla. También cuestionó que el exmandatario hubiera huido de la justicia durante casi dos años y le recordó las llamadas telefónicas filtradas en las que se escucha una conversación con el empresario Kamel Nacif Borge. ![]() “Mi batalla no es individual, es colectiva”Desde España, la periodista sostuvo que la persecución que denunció no fue un asunto individual, sino parte de una lucha contra las redes de explotación sexual infantil y trata de personas que investigó y documentó en su libro Los demonios del Edén.
La periodista recordó que desde 2003 investigó y documentó testimonios de niñas víctimas de abuso sexual y explotación, en el marco de sus indagaciones sobre la red encabezada por Jean Succar Kuri, en la que también señaló la presunta participación de Kamel Nacif Borge y otras personas.
Cacho también exigió una disculpa pública por la tortura que denuncia haber sufrido y recordó la explicación que atribuyó a Marín sobre la grabación de una conversación telefónica: “era su voz, pero no era su voz”. ![]() Defensa cuestiona las grabaciones telefónicasLa defensa de Marín argumentó que las conversaciones telefónicas entre el exgobernador y Nacif Borge, difundidas en febrero de 2006, fueron obtenidas mediante espionaje ilegal y, por ello, deberían considerarse pruebas ilícitas. También intentó desestimar la frase atribuida al exmandatario: “Ya ayer le di un pinche coscorrón a esta vieja cabrona...”, al sostener que la palabra “vieja” se refería a una mujer de edad avanzada y que esa descripción no correspondería a Cacho. En respuesta, Araceli Andrade Tolama, abogada de la periodista, afirmó que la supuesta ilegalidad de las grabaciones es un argumento de la defensa que no ha sido demostrado. Añadió que esos materiales se han utilizado durante el proceso contra Marín y en otros procedimientos judiciales. También puedes leer: Caso Mario Marín y Lydia Cacho: 20 años de impunidad y justicia Posteriormente explicó que, una vez concluida esta etapa, la juzgadora Pech Sáenz contará con un plazo de 60 días para emitir la sentencia. Sin embargo, antes deberá resolverse un amparo promovido por la defensa de Marín relacionado con su estado de salud, por lo que todavía no existe una fecha definitiva para conocer el fallo. Al término de la audiencia, la jueza señaló que emitirá la resolución cuando lo permita el volumen de trabajo del juzgado.
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