Recorrer un conteniente: Migrantes en Xonaca nos cuentan sus historias

Algunos migrantes de Haití y Sudamérica ven en México un potencial para un segundo hogar.

Su deseo por huir de la crisis económica, problemas políticos y mejores oportunidades motivan a cientos de migrantes que recorren toda América latina para cruzar a Estados Unidos.  

Este diciembre 2021, algunos migrantes provenientes de Haití y Honduras llegaron al polideportivo Xonaca, algunos encuentran a México como una segunda oportunidad para quedarse.  

Muchos han pasado por problemas que van desde el robo hasta el maltrato físico por autoridades aduanales. El Popular, periodismo con Causa entrevistó a algunos migrantes para contarnos sus historias.  

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Fao Denatus Eliphase / Haití 

Igual que otros migrantes haitianos, Fao Denatus Eliphase dejó su casa y su trabajo en Chile para llegar a Estados Unidos, tras oír que podría recibir asilo bajo la administración de Joe Biden. 

Fao salió de Haití en 2018. Los problemas económicos y políticos de su país le impedían tener el crecimiento económico para tener una buena calidad de vida. La primera parada de Fao fue Chile, ahí vivió y trabajó 5 años.  

Él es maestro de idiomas, habla inglés, francés y ahora español, por sus viajes en Latinoamérica.  

Los planes de Fao han cambiado, su meta de llegar a Estados Unidos ya no son prioridad.  Ahora espera que las autoridades migratorias de Puebla le entreguen su tarjetón de pertenencia y así trabajar en México para quedarse. 

“Fue difícil, fue un viaje muy largo, muy trágico porque uno ve a la gente muriendo en frente tuyo, en una selva que es súper peligroso. Uno pasa estas cercas con ayuda de Dios y con mucha fuerza”, nos contó.  

 Rock Son Holi / Haití  

El viaje hasta México no ha sido fácil, para algunos ha sido aún más complicado. Rock Son Holi, de Haití, apenas empezó su viaje este año y solo estuvo en Chile por 5 meses, lugar donde les dieron papeles para trabajar pero no logró el asilo. 

Nos contó que en Chile llegan muchos haitianos, pero la demanda laboral es poca. Por ello, muchos optan por migrar a Estados Unidos.   

“Para trabajar es muy difícil, y por eso hay mucho haitiano que dejaron Chile para buscar una vida mejor. Tienes que pasar como 10 países para pasar aquí. Tienes que cruzar por Bolivia, Perú, Colombia, Guatemala, Honduras, Costa Rica y todo para llegar hasta ahí”, explicó. 

 Kendy / Haití  

No todos los migrantes haitianos salieron de Chile, hubo quienes radicaron en otros países como Brasil. Kendy comentó que cruzar Sudamérica no es fácil, hay semanas en las que no tiene comida ni agua, y tiene que pasar horas caminando sin descanso.  

Explicó que para avanzar de Colombia hasta Panamá tienes que recorrer el Tapón del Darién, un bloque selvático de 575 mil hectáreas entre Colombia y Panamá. 

Este territorio no posee ningún camino ni carretera, que lo vuelve un traslado peligros y muy complicado.  

“De Colombia a Panamá tú tienes que durar una semana en el monte, sin ver casas. Tú ahí ves ríos y matas, entonces es difícil, hay unos que se mueren de hambre de enfermedad”, dijo.  

 Yadet Antonio Sarabia Mejía / Nicaragua  

No todos son haitianos, en la caravana migrante también viene conformada por viajeros sudamericanos, como Yadet Antonio Sarabia Mejía de Nicaragua. Quien comentó que, como sus compañeros haitianos, salió de su país por los problemas políticos y económicos. 

Yadet viaja solo, dejó a su hermano en Nicaragua, pues lo apresaron por opinar en contra del gobierno en turno. Fue sentenciado a 42 años de cárcel. Ahora el nicaragüense viaja y espera llegar hasta Estados Unidos. 

Explicó que el recorrido es largo. Ha caminado más de 3 mil kilómetros desde su país natal hasta el nuestro. Comentó que el recorrido ha sido cruel, pues han sufrido de robos no solo por delincuentes, también por autoridades federales. 

“Yo me vine desde Guatemala, me vine a pie hasta Palenque, son 138 kilómetros. Después de Palenque a un lugar que se llama Salto de Agua por las vías del tren, caminando. Camine 90 kilómetros. Ahí pasamos por un lugar que le dicen la Cementera, ahí nos asaltaron como a 12 personas que veníamos, salieron unos tipos con armas y nos quitaron hasta los zapatos, los celulares, el dinero que traíamos”, relató. 

 Al final no importa de qué país salieron, ni los problemas o diferencias que pudieran tener en el viaje. Al final lo único que buscan es lo mismo que todos, una vida mejor para ellos y sus familias.  

Según datos de la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (Comar) de enero a octubre de 2021, el país ha recibido 108 mil 195 peticiones de asilo, su mayor registro en la historia.  

 

 

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