Jueves 28 Agosto 2025

Infancias y personas adultas mayores atendidas por el DIF Municipal de San Martín Texmelucan, consumieron verduras regadas con agua contaminada y fueron cultivadas en huertos del rastro municipal, proyecto impulsado por el alcalde Juan Manuel Alonso a mediados de este año como parte de un programa social de apoyo alimentario.

De acuerdo a testimonios al interior del rastro los cultivos fueron regados con aguas contaminadas provenientes del sacrificio de reses —mezcla de sangre, vísceras y estiércol— debido a que la planta de tratamiento permaneció apagada durante meses. Esta omisión derivó en que verduras contaminadas llegaran a los comedores comunitarios y despensas familiares, generando un riesgo sanitario para la población más indefensa.

Los huertos fueron fotografiados día y noche de manera periódica con el propósito de documentar un reporte que demuestre que el agua utilizada para el riego está contaminada. Las imágenes permiten confirmar que, durante varios meses, estas verduras fueron entregadas al Sistema DIF Municipal.
Los huertos fueron fotografiados día y noche de manera periódica con el propósito de documentar un reporte que demuestre que el agua utilizada para el riego está contaminada. Las imágenes permiten confirmar que, durante varios meses, estas verduras fueron entregadas al Sistema DIF Municipal.

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A un costado del sacrificio: la sangre como riego

Los huertos se instalaron junto a la zona donde diariamente se desechan los restos del sacrificio de reses: sangre, vísceras y desechos orgánicos. En ese espacio se acumulan grandes charcas de aguas negras con estiércol, que en lugar de ser tratadas, fueron utilizadas para regar los cultivos.

De acuerdo con documentos y fotografías en poder de este medio, los trabajadores del rastro utilizaron durante meses agua contaminada para mantener con vida las hortalizas. El nivel de insalubridad era evidente. Testigos aseguran que aves como urracas que bebieron de esas aguas murieron de manera casi inmediata.

La planta de tratamiento de aguas residuales que se encuentra en el rastro municipal la cual está diseñada para limpiar las aguas del sacrificio y hacerlas reutilizables, permaneció apagada durante más de cinco meses.

La planta de tratamiento de aguas residuales quedó inhabilitada poco después de que el presidente municipal asumiera el cargo en octubre de 2024. Un mes más tarde, dejó de utilizarse por completo para el riego de los huertos, y desde entonces no se ha vuelto a poner en funcionamiento para ese propósito.
La planta de tratamiento de aguas residuales quedó inhabilitada poco después de que el presidente municipal asumiera el cargo en octubre de 2024. Un mes más tarde, dejó de utilizarse por completo para el riego de los huertos, y desde entonces no se ha vuelto a poner en funcionamiento para ese propósito.

Solo fue reactivada días antes de una visita de inspección de la COFEPRIS, lo que, de acuerdo con empleados consultados, evidencia un intento deliberado de maquillar la situación.

Durante ese lapso, los huertos fueron regados con aguas contaminadas sin que nadie supervisara la calidad de los productos que se estaban cosechando.

Las llaves de paso de la planta de tratamiento fueron investigadas durante varios días y noches con la ayuda de algunos colaboradores del Rastro Municipal, con el objetivo de obtener pruebas de la contaminación. Se constató que las aguas residuales no solo se dirigían al huerto, sino también eran descargadas directamente al Río Atoyac.
Las llaves de paso de la planta de tratamiento fueron investigadas durante varios días y noches con la ayuda de algunos colaboradores del Rastro Municipal, con el objetivo de obtener pruebas de la contaminación. Se constató que las aguas residuales no solo se dirigían al huerto, sino también eran descargadas directamente al Río Atoyac.

Población vulnerable de Texmelucan, expuesta

De acuerdo a los testimonios parte de la cosecha regada con agua contaminada  llegó a los comedores comunitarios del DIF, donde se sirven alimentos diariamente a infancias en situación de resguardo y personas adultas mayores. Algunos lotes también fueron incluidos en despensas repartidas entre familias texmeluquenses de escasos recursos.

Personal médico especializado consultado por este medio advirtió que el consumo de verduras regadas con aguas negras puede provocar hepatitis A, cólera, salmonelosis y parásitos intestinales, enfermedades especialmente peligrosas en menores de edad y personas de la tercera edad por su sistema inmune debilitado.

“Estamos hablando de un riesgo sanitario directo, y lo más preocupante es que afecta a poblaciones vulnerables”, señaló un infectólogo del Hospital General de Puebla.

Las albercas o estanques utilizados para el riego de los huertos están repletos de excremento, vísceras y otros residuos de animales provenientes del Rastro Municipal.
Las albercas o estanques utilizados para el riego de los huertos están repletos de excremento, vísceras y otros residuos de animales provenientes del Rastro Municipal.

El silencio impuesto dentro del rastro

Al interior del centro de sacrificios, hay preocupación pero también miedo. Empleados entrevistados bajo condición de anonimato reconocen que el problema es conocido, pero denunciarlo públicamente significa perder el trabajo.

“Ya han corrido compañeros que se atrevieron a hablar. Los obligan a firmar renuncias voluntarias y los despiden sin liquidación ni finiquito. Nadie quiere arriesgarse”, relató uno de los trabajadores.

El temor se respira entre los empleados, quienes observan cómo los huertos se riegan de día y de noche con agua contaminada, mientras guardan silencio por obligación.

Las albercas o estanques de la planta permanecieron durante meses llenos de aguas negras. Incluso se reportaron casos en los que aves que bebían de ahí morían poco después, evidenciando el alto nivel de contaminación.
Las albercas o estanques de la planta permanecieron durante meses llenos de aguas negras. Incluso se reportaron casos en los que aves que bebían de ahí morían poco después, evidenciando el alto nivel de contaminación.

Un proyecto social que prometía alimentar a los más necesitados

A mediados de este año, el presidente municipal de San Martín Texmelucan, Juan Manuel Alonso, presentó con orgullo un nuevo programa: la instalación de huertos dentro del rastro municipal.

Acompañado por el encargado del centro de sacrificios y miembros de su gabinete, explicó que el objetivo era aprovechar los espacios para sembrar hortalizas y verduras que serían destinadas al desayunador comunitario del DIF y a las despensas entregadas a familias de escasos recursos.

“Con estos huertos, vamos a reforzar el apoyo a quienes más lo necesitan”, declaró en su momento.

La idea parecía impecable: sembrar alimentos para alimentar a los más vulnerables. Sin embargo, la realidad detrás de esos cultivos era muy distinta.

El presidente municipal de San Martín Texmelucan, Juan Manuel Alonso Ramírez, aseguró en un video difundido en redes sociales que especialistas en materia de salubridad han dado luz verde para la cosecha de verduras provenientes del huerto de traspatio que utiliza aguas tratadas del Rastro Municipal. En las imágenes aparece acompañado por Karla González, presidenta del Sistema Municipal DIF, y por el jefe del Departamento del Rastro Municipal.   Según declaraciones oficiales, los productos del huerto serán destinados a la elaboración de alimentos en la estancia de día “Nuevo Amanecer”, administrada por el DIF municipal.
El presidente municipal de San Martín Texmelucan, Juan Manuel Alonso Ramírez, aseguró en un video difundido en redes sociales que especialistas en materia de salubridad han dado luz verde para la cosecha de verduras provenientes del huerto de traspatio que utiliza aguas tratadas del Rastro Municipal. En las imágenes aparece acompañado por Karla González, presidenta del Sistema Municipal DIF, y por el jefe del Departamento del Rastro Municipal. Según declaraciones oficiales, los productos del huerto serán destinados a la elaboración de alimentos en la estancia de día “Nuevo Amanecer”, administrada por el DIF municipal.

La contradicción: del proveedor de carne a un foco de insalubridad

El rastro de Texmelucan es uno de los principales proveedores de carne en la región, pieza clave en la cadena alimentaria. Sin embargo, su manejo de residuos evidencia un vacío en protocolos y supervisión.

Lejos de utilizar la planta de tratamiento para transformar los desechos en agua apta para uso agrícola, las autoridades locales permitieron que se usara líquido contaminado, comprometiendo la salud de cientos de personas.

El patio del rastro, antes de la visita de la COFEPRIS, generalmente se encuentra en mal estado, con presencia de estiércol de vaca y otros animales. Está ubicado justo a un costado del huerto.
El patio del rastro, antes de la visita de la COFEPRIS, generalmente se encuentra en mal estado, con presencia de estiércol de vaca y otros animales. Está ubicado justo a un costado del huerto.

En lugar de un programa ejemplar de autosuficiencia alimentaria, el huerto social se convirtió en una contradicción: de la solidaridad al riesgo sanitario.

Ayuntamiento de San Martín Texmelucan guarda Silencio

Hasta el momento, ni el Ayuntamiento ni el DIF municipal han emitido una postura oficial sobre la situación. Tampoco se tiene conocimiento de una investigación formal por parte de la COFEPRIS o de la Secretaría de Salud.

Las pruebas gráficas y testimoniales están ahí: huertos regados con aguas negras, verduras cosechadas sin supervisión sanitaria y alimentos contaminados que llegaron a los sectores más indefensos de la sociedad texmeluquense.