Miércoles 18 Febrero 2026

En el estado de Puebla, los 12 Pueblos Mágicos han sufrido los estragos de la gentrificación, pues zonas tradicionales en las cuales se desenvuelven cotidianamente las comunidades originarias han sido transformadas en áreas de servicios exclusivos donde se prioriza al turismo sobre las y los habitantes.

Uno de estos servicios exclusivos son los espacios de alojamiento privado por aplicación Airbnb, donde dueños de viviendas residenciales convierten sus propiedades en alquileres turísticos, lo que desplaza a sus residentes con rentas elevadas y lxs obliga a mudarse a las periferias de las ciudades.

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El crecimiento de Airbnb y otras plataformas de alquiler de corta estancia ha modificado de manera acelerada el mercado de vivienda en ciudades turísticas y zonas céntricas. Departamentos que antes se destinaban a renta de largo plazo han sido reconvertidos en alojamientos temporales, lo que reduce la oferta habitacional para residentes y presiona al alza los precios.

Este fenómeno impacta de forma directa a estudiantes, trabajadores y familias con ingresos medios y bajos, que enfrentan mayores dificultades para permanecer en los barrios donde históricamente han vivido.

De acuerdo con diversos estudios sociales, la gentrificación asociada a estos modelos no solo es inmobiliaria, sino también social y cultural. A medida que se incrementa la presencia de visitantes temporales, cambian los comercios, los servicios y la dinámica comunitaria.

Huauchinango

A continuación, te mostramos los alquileres más caros que existen en los diferentes Pueblos Mágicos del estado de Puebla.

* San Andrés Cholula: De $1,500 a $2,500 por una sola noche.

* San Pedro Cholula: De $1,500 a $2,200 con un máximo de 3 recámaras y estadía de un solo día.

* Atlixco: Los espacios disponibles pueden alcanzar hasta $7,500 pesos por una noche en pequeñas cabañas, algunas de ellas con piscina, clima o áreas de juegos. Los alojamientos cuentan con estadías de un solo día y de una a tres recámaras.

* Chignahuapan: De $1,500 a $2,500 por una sola noche; los hospedajes cuentan con una o dos habitaciones.

* Cuetzalan: Es otro de los Pueblos Mágicos donde las habitaciones pueden alcanzar, desde $2,200 pesos hasta $7,500, con estadías de un día.

* Huauchinango: De $2,000 a $9,000 por un solo día; el alquiler más caro cuenta con 4 habitaciones.

Atlixco

* Huejotzingo: Los costos más elevados en este municipio rondan entre $1,200 y $3,500 con estadía de una noche.

* Pahuatlán: De $1,500 a $2,900 por una sola noche.

* Tetela de Ocampo: Las residencias rondan entre $1,200 y $2,300 dentro de este municipio.

* Teziutlán: De $1,700 a $4,700; los hospedajes cuentan con una a tres recámaras, así como estadía de una noche.

* Tlatlauquitepec: Entre $1,500 y $4,700; los alquileres tienen de una a cuatro recámaras.

* Xicotepec: Los precios abarcan de $1,500 a $3,300 por una sola noche.

* Zacatlán: Entre $2,500 y $6,000 con estadía de un solo día.

Cuetzalan

¿Qué es la gentrificación?

Se conoce como gentrificación al proceso acelerado de transformación socioeconómica impulsado por el turismo y la inversión extranjera, que ocasiona que el costo de vida en determinadas zonas aumente y desplace a los residentes locales de sus hogares.

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Los Airbnb contribuyen significativamente a esta problemática, ya que mercantilizan barrios, reducen la vivienda accesible, favorecen el comercio turístico sobre el de proximidad y transforman la identidad vecinal.

Para el profesor investigador en el Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales, José Álvaro Hernández Flores, lo ocurrido en los Pueblos Mágicos del estado de Puebla deja claro que el nombramiento de “Pueblo Mágico” no ha significado una mejora real para quienes han vivido ahí toda la vida, sino que se ha usado como pretexto para “arreglar” el espacio público y detonar negocios e inversiones inmobiliarias.

El resultado, según señala, ha sido el encarecimiento de la tierra y la vivienda, cambios en la imagen urbana que no dialogan con la identidad local y la imposición de formas de consumo pensadas más para turistas y nuevos residentes que para la comunidad, un proceso que excluye a los habitantes originarios y que, dada la vocación turística y la disponibilidad de suelo en la zona, difícilmente se va a frenar, por lo que no se descartan nuevos conflictos ligados al desplazamiento y la gentrificación.