Sequía extrema en el río Colorado, ¿cómo afecta a México?

El sistema del lago Mead, el cual es parte del rio y que abastece a México, beneficia a 40 millones de personas.

El Colorado, que corre 2 mil 330 kilómetros desde las Montañas Rocosas, hasta el Golfo de California, es una fuente de agua primaria desde Denver hasta Los Ángeles, mientras que también irriga cultivos y abastece a plantas hidroeléctricas.

Ahora, tras el último golpe de una sequía de décadas en el oeste de Estados Unidos, que ha reducido los embalses a mínimos históricos, devastado granjas y preparado el escenario para incendios mortales en bosques, funcionarios federales ordenaron los primeros cortes de agua.

La medida afectará en mayor parte a los agricultores de Arizona, pues sufrirán considerables recortes. Asimismo, las entregas de agua a Nevada y México también caerán bajo un sistema desarrollado en 2019 por las comunidades que dependen del río.

Los ambientalistas dicen que el río no puede permitirse nuevas desviaciones significativas, incluso cuando la población de la región continúa creciendo.

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Según las previsiones de la agencia de gestión del agua, la Oficina de Reclamación, la cantidad de agua que fluye sin regulación hacia el lago Powell –uno de los lagos que alimenta el río– entre 2000 y 2020 fue menor que en cualquier otro período de 21 años desde el inicio del embalse.

El nivel del agua en el lago Powell ahora se encuentra a 3 mil 551 pies sobre el nivel del mar, o solo el 32 por ciento de la capacidad. En el caso del lago Mead –otro embalse del rio– está a mil 68 pies sobre el nivel del mar, o el 35 por ciento de su capacidad.

Ambos depósitos están cerca de un punto que alguna vez se consideró impensable, donde el flujo es tan pequeño que las represas hidroeléctricas se ven obligadas a cerrar.

¿Cuáles serán los recortes para México?                 

Los derechos para usar el agua del Colorado se rigen por casi un siglo de acuerdos entre los estados, el gobierno de los Estados Unidos y México, un edificio legal conocido colectivamente como la Ley del Río. La Oficina de Recuperación declaró el lunes una escasez de Nivel 1.

La asignación anual de Arizona se reducirá en un 18 por ciento a partir del próximo año. Nevada y México incurrirán en reducciones de 7 por ciento y 5 por ciento, respectivamente. (Los otros estados que extraen agua del río son California, Colorado, Nuevo México, Utah y Wyoming).

Se avecina otro invierno seco

Si la sequía continúa el próximo año, California podría enfrentar reducciones de suministro: el Estado Dorado debe renunciar al agua cuando el lago Mead caiga por debajo de los mil 45 pies.

Esa es una gran posibilidad. El Centro de Predicción del Clima de Estados Unidos pronosticó la semana pasada un 62 por ciento de posibilidades de que el fenómeno de La Niña, en el Océano Pacífico regrese este otoño, su segunda aparición en dos años.

La Niña suele traer inviernos secos al suroeste. Si bien la temporada de monzones de verano de este año ha traído frecuentes tormentas eléctricas, no han hecho mella en la sequía. Y con el cambio climático, muchos modelos a largo plazo predicen un futuro más árido para la región.

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