Jueves 12 de Febrero de 2026 |
Año y medio después de que inició la disputa por el territorio de Sinaloa entre dos grupos criminales, la violencia no cesa y, por el contrario, alarma. Mucho se ha insistido en el plan instrumentado por el Gobierno federal en contra de los grupos delincuenciales, el que se ejecuta sin éxito, y cuya máxima aplicación es mandar batallones del Ejército a combatirlos. En Sinaloa se encuentran militares por todos lados, aunque la rendición de cuentas no es la esperada y el estado sigue siendo ejemplo de la máxima expresión de la violencia. La población sigue viviendo con temor y el gobernador, Rubén Rocha Moya, continúa siendo un estorbo que no ata ni desata y solo complica la situación. Rocha Moya perdió la confianza de los sinaloenses, que comentan a voz alzada su equivocación al elegirlo y que el resultado es el desorden reinante en la entidad. El gobernador trata de matizar los sucesos violentos con gracejadas que no mueven a risa, como la expresada el cinco de febrero pasado, cuando fue interrogado sobre la detención del alcalde de Tequila, Jalisco, por sus posibles vínculos con la delincuencia. La respuesta sorprendió a todos los presentes: “si no sé lo que pasa en Sinaloa, menos en Jalisco”, dijo, aunque luego trató de matizarlo exponiendo que venía en el avión y no se enteró de nada. Sin embargo, la realidad muestra que el gobernador sinaloense es un dechado de cinismo y que su presencia como gobernante no coadyuva para la paz en el estado. La violencia que se centraba en Culiacán ahora se extiende a otras poblaciones, como dan cuenta los secuestros de mineros en Concordia, quienes aparecen muertos y reciben una explicación simplista: “los confundieron”, dijo el titular de Seguridad, Omar García, como si eso aliviara los crímenes. En Mazatlán, donde se celebrará el carnaval, cuatro jóvenes visitantes fueron secuestrados y no se sabe nada de ellos. También en el norte del estado se cometen estos delitos y cuatro personas fueron secuestradas en Los Mochis, un municipio que se mantenía en calma. Eso sin contar que en las semanas recientes se ha asesinado a exmandos policíacos, se atentó contra dos diputados locales y la normalidad simplemente no llega, a pesar de la presencia de las fuerzas militares. Del asunto de Héctor Melesio Cuén nadie se acuerda, ni mucho menos del montaje para tratar de justificar con un asalto su asesinato. De los señalamientos de Ismael “Mayo” Zambada en contra del gobernador Rocha Moya, nadie hizo caso. Omar García ha normalizado su presencia en la entidad, aunque eso no mejora la situación y la violencia sigue presentándose en su máxima expresión. El atrevimiento de los grupos criminales crece, como dan cuenta los ejemplos anteriores. ¿Cambiará la estrategia o seguirá siendo la misma que no da los resultados esperados? ........................................................................................................................ El PAN refrendó su negativa para establecer alianzas con otros partidos en los comicios del año próximo. Irá solo, ya que una encuesta les mostró que los votantes del blanquiazul no quieren alianzas de ninguna clase… Ya se supo que, durante una plática con reporteros, Saúl Monreal fue quien comentó la existencia de la estética en el Senado, que tanta polémica ha generado y que se mantiene cerrada. |