Lunes 12 de Enero de 2026

¡Vecinas, vecinos! 

 

Resulta que el PAN acaba de descubrir el hilo negro o, mejor dicho, el cuestionario. Mario Riestra salió muy serio, muy estadístico, muy siglo XXI, a decirnos que rumbo a 2027 las candidaturas se van a decidir por encuestas.

 

Sí, como Morena.

 

Pero en azul.

 

Y con PowerPoint.

 

Según el nuevo credo panista, ya no basta con la marca del partido, ahora importa —agarre aire— la marca personal. O sea, el carisma, el reconocimiento, la popularidad, el “sí lo ubico”, el “ah, ese me cae bien”.

 

Bienvenidos al mundo real, muchachos.

 

Mario Riestra explica que el 80 por ciento de las candidaturas se definirán por mediciones de opinión. Nada de dedazos, nada de compromisos incómodos (eso dicen), nada de “me toca porque ya esperé”.

 

Aquí manda la encuesta… siempre y cuando diga lo que queremos escuchar.

 

El PAN se asume segunda fuerza en Puebla, lo cual en términos políticos es como decir “no ganamos, pero tampoco desaparecimos”. Y desde esa cómoda posición de “casi pero no”, el dirigente panista asegura que Morena va en declive, que la inseguridad, que el desgaste, que los malos gobiernos, que ahora sí ya se les está cayendo el teatro.

 

Todo eso puede ser cierto.

 

El detalle es que el PAN sigue hablando como si gobernara, cuando en realidad anda en modo aspiracional.

 

Confían en recuperar la zona metropolitana, enumeran municipios como quien reparte estampitas, y hasta pasan lista de posibles candidatos: que si Lalo Rivera (¡otra vez!), que si Genoveva, que si Mónica, que si Carolina, que si Jorge… puro álbum Panini del panismo poblano.

 

Eso sí, todos tendrán que trabajar en tierra, salir de la oficina, ensuciarse los zapatos y saludar gente que no sea del partido.

 

Un reto mayúsculo.

 

Te puede interesar: TEPJF revoca sentencia que avaló elección interna del PAN en Puebla

 

Y aunque juran que no habrá dedazo, la experiencia nos dice que las encuestas suelen ser como los horóscopos: se interpretan según el humor del lector.

 

Porque una cosa es preguntar y otra muy distinta aceptar el resultado.

 

En resumen, el PAN se pinta moderno, competitivo y muy técnico. Habla de datos, de percepción, de oportunidad. Pero todavía carga con viejos fantasmas: divisiones internas, liderazgos reciclados y una desconexión histórica con el electorado popular.

Eso sí, hay que reconocerles que al menos ya entendieron que la pura sigla no gana elecciones. Ahora falta ver si las encuestas les dicen lo que quieren escuchar… o si, como suele pasar, les recuerdan que el problema no es el método, sino los candidatos.

Pero bueno, vecina, vecino, en política todos prometen no usar dedazo… hasta que la encuesta “correcta” aparece.

*

Vecinas, vecinos, nos leemos mañana. 

 

 

 

 

Acuérdense que el que se enoja pierde.

 

 

 

 

 

 Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org

Etiquetas: