El pasado 7 de enero, una redada de ICE en Minnesota derivó en el asesinato de una mujer, Renee Nicole Good, a manos de un agente migratorio. Por su parte, las autoridades han asegurado que la mujer intentó atropellar al agente, por lo que este actuó en defensa propia. Sin embargo, este hecho ha desatado una enorme ola de protestas en el estado, provocando que el gobernador Tim Walz haya declarado a Minnesota en estado de emergencia. Mientras el gobierno federal, con el presidente Donald Trump al mando, defienden que el agente actuó en defensa propia, los democratas que gobiernan a ciudad de Minneapolis y el estado de Minnesota han rechazado esta versión y han culpabilizado al agente por el asesinato, insistiendo en que se ponga fin al operativo especial del ICE en el estado. Tras el incidente se concentraron cientos de manifestantes en el lugar del tiroteo, ubicado cerca de algunos de los negocios pertenecientes a inmigrantes más antiguos de la ciudad. Imágenes desde el lugar mostraron cómo los agentes policiales emplearon sprays con una sustancia amarilla para dispersar a los protestantes. Las protestas para pedir justicia por la muerte de Good se extendieron a otras ciudades de Estados Unidos, como Nueva Orleans, Miami, Seattle y Nueva York.
Si bien las autopridades federales han insitido en que el incidente ocurrion en defensa propia, las autoridades al mando de Minnesota consideran que el asesinato de la mujer ocurrio de manera injustificada, pues la víctima no estaba poniendo en peligro la vida del agente migratorio. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem,describió el incidente como “un acto de terrorismo domestico” contra el ICE. Según su versión, la conductora intentó atropellar a los agentes y los embistió con su vehículo. Más tarde, durante una rueda de prensa, Noem culpó a los líderes demócratas a cargo de Minnesota por no hacer cumplir las leyes federales, lo que, según la secretaria, hizo necesaria la presencia de agentes federales en la ciudad. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó la versión del gobierno federal de “basura”. Por su parte, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, menciono que la mujer fallecida era inocente y su asesinato ocurrio sin motivo absoluto. |