Viernes 16 Enero 2026

En Ucrania, las familias sobreviven en medio de las continuas oleadas de ataques rusos con misiles y drones que han dejado barrios enteros sin electricidad durante días, mientras las temperaturas descienden a niveles peligrosamente bajos. 

“Las familias han debido recurrir a rellenar las ventanas con muñecos de peluche para bloquear el frío”, detalló el representante de UNICEF en Ucrania en conferencia de prensa en Ginebra.

La amenaza del frío causada por los ataques contra las instalaciones energéticas y el descenso de la temperatura hasta -15°C durante la noche se ha convertido en una “emergencia a escala nacional”. 

El ministro de Energía y primer viceprimer ministro, Denys Shmyhal, comunicó la medida y señaló la necesidad de actuar con rapidez para estabilizar el sistema eléctrico en áreas críticas, especialmente en la ciudad capital de Kiev. 

“Nuestra tarea es trabajar de forma coordinada y eficaz para estabilizar la situación del sistema energético lo antes posible, en particular en la ciudad de Kiev”, escribió en Telegram

Al mismo tiempo, el gobierno habilitó el acceso nocturno a refugios de calefacción de emergencia, incluso durante el toque de queda, con el objetivo de salvaguardar a la población de las bajas temperaturas. Además, ordenó redistribuir los equipos de energía de reserva entre las regiones del país según su nivel de necesidad, priorizando hospitales, servicios públicos esenciales y zonas con muy alta demanda residencial. 

Por otro lado, las autoridades solicitaron a empresas estatales de ferrocarriles y operadores de gas a aumentar las importaciones de energía eléctrica hasta al menos el 50% de su consumo total. Dicha decisión busca sostener el funcionamiento del transporte, las industrias estratégicas y los servicios básicos mientras la emergencia nacional continúe. 

Por otro lado, el presidente Volodymir Zelesnky advirtió que durante la semana, Kiev, Odesa y la región central de Dnipropetrovsk son los territorios que enfrentan los escenarios más complejos desde el punto de vista energético. Además, detalló que se están analizando nuevas medidas para garantizar el suministro de energía eléctrica, proteger la infraestructura y reducir el impacto humanitario durante el resto del invierno.