Irán y Estados Unidos llevarán a cabo mañana martes una segunda ronda de negociaciones nucleares, con la República Islámica iraní abierta a diluir su uranio altamente enriquecido a cambio de un alivio económico, tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump. Abbas Araghchi, ministro de relaciones exteriores de Irán, liderará la delegación iraní frente al equipo estadounidense, conformado por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, el yerno de Trump. La cita se producirá en la embajada de Omán, con Badr Bin Hamad al Busaidi, jefe de la diplomacia omaní, quien fungirá como intermediario. Este se trata del segundo encuentro entre Teherán y Washington tras la reanudación de las negociaciones nucleares el 6 de febrero en Mascate, capital de Omán. Desde entonces, Irán ha insistido en que no aceptará el enriquecimiento cero ni la limitación de su programa de misiles balísticos, el cual podría limitar drásticamente la capacidad defensiva del país. Por su parte, el viceministro de Exteriores de Irán, Mayid Tajt Ravanchi, reveló que su país si estaría dispuesto a la dilución de los 440 kg de uranio enriquecido al 60%, siempre y cuando Estados Unidos entable conversaciones sobre el levantamiento de las sanciones económicas. Además, Ravanchi insistió en la oposición de su país a negociar su programa de misiles balísticos.
El domingo 15 de febrero, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que Israel busca que Estados Unidos negocie la limitación a 300 kilómetros de alcance de los misiles iraníes, para que no lleguen a territorio israelí. Asimismo, durante el encuentro entre Netanyahu y Trump de la semana pasada en la Casa Blanca, Netanyahu declaró que Irán debe sacar todo el uranio enriquecido del país y debe dejar de apoyar a las milicias terroristas regionales como Hezbolá.
Amenazas de Trump continúanLa segunda ronda de negociaciones también ha venido acompañada de nuevas amenazas de Trump, quien ha ordenado el envío de su mayor portaaviones, el USS Gerald R. Ford, a aguas de Oriente Medio. En dicha área marítima ya se encuentra una potente flota estadounidense, cuyo objetivo es presionar a Irán en las negociaciones.
Trump también ha declarado que un cambio de régimen en Irán sería el mejor escenario posible para los intereses de Estados Unidos, refiriéndose a una hipotética revocación del líder supremo, Ali Jameneí. No obstante, Trump no detalló sobre a quién le gustaría ver al frente de Irán, aunque aseguró que “hay personas” que podrían asumir el poder si se llegara a producir una transición política. |