Ante el crecimiento acelerado del delito de extorsión en Tlaxcala, el gobierno estatal puso en marcha la Unidad Antiextorsión, adscrita al Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), una medida que llega con dilación, pese a que la entidad registra uno de los incrementos más altos del país en este ilícito. El titular del SESESP, Maximino Hernández Pulido, informó que la nueva área tendrá como función generar productos de investigación para prevenir y combatir la extorsión, mediante el seguimiento de denuncias, llamadas telefónicas y actividades detectadas en redes sociales u otros entornos digitales considerados de riesgo. La Unidad trabajará en coordinación con el área de Ciberseguridad, así como con instancias de inteligencia e investigación estatales y federales, con el objetivo de identificar patrones, desarticular esquemas recurrentes y contener prácticas delictivas que afectan de manera directa a la población y al sector productivo. Ante señalamientos previos sobre el posible uso de tecnología de vigilancia para fines ajenos a la seguridad pública, Hernández Pulido negó que esta nueva área incurra en espionaje a la ciudadanía, y sostuvo que el uso de herramientas tecnológicas se limitará a la atención de reportes formales y a la prevención de conductas ilícitas. Afirmó que la ley y los costos impiden la adquisición de software de espionaje avanzado, al señalar que este tipo de tecnología solo está al alcance de gobiernos con presupuestos elevados. Te puede interesar: Puebla y Tlaxcala, entre los estados más golpeados por la extorsión, revela COPARMEX No obstante, el funcionario omitió precisar que al inicio de la administración de la gobernadora Lorena Cuéllar, el gobierno estatal destinó 10 millones de pesos para la adquisición de dos programas de inteligencia, Video Synopsis y Carbyne, los cuales serían operados desde el C5i y el propio SESESP —antes CESESP—, sin que hasta el momento se haya presentado un informe público sobre su funcionamiento, uso o resultados. Hernández Pulido puntualizó que actualmente en Tlaxcala solo se cuenta con herramientas básicas de geolocalización, similares a las que utiliza la Unidad Antisecuestros para ubicar el origen de llamadas vinculadas con la comisión de delitos, y reiteró que no existe capacidad tecnológica para realizar vigilancia masiva. Organismos empresariales advirtieron en días pasados que la extorsión registra un crecimiento sin precedentes en Tlaxcala, al señalar que durante 2025 el delito aumentó 1,300%, de acuerdo con cifras difundidas por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). En ese mismo sentido, empresarios señalaron que el repunte del delito impacta la operación de negocios, decisiones de inversión y la generación de empleos formales en la entidad.
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